Nacho San Millán, presidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE Burgos), ofrece una visión transversal del tejido productivo burgalés: por qué Burgos sigue siendo un lugar donde se puede hacer empresa de verdad, qué retos condicionan la competitividad industrial y por qué considera la ciudad el sitio ideal para invertir.
A diferencia de otras conversaciones de este espacio, esta no parte de una empresa concreta, sino de quien representa al conjunto del empresariado. Desde Burgos Corazón Industrial, en la primera planta del Forum Evolución Burgos, San Millán analiza el ecosistema empresarial de Burgos desde la suma de muchos sectores: industria, servicios, logística, red de proveedores y comercio.
«En Burgos, como en el resto de España, casi el 96-97% de las empresas son pequeñas y medianas»
Fundada en 1978, FAE es la organización empresarial intersectorial de Burgos. Agrupa a 55 asociaciones diferentes (del metal a la construcción) y representa a todo el espectro productivo, desde la gran fábrica hasta el pequeño negocio. Su labor cotidiana, sin embargo, se concentra en la pyme: «Las grandes empresas, gracias a Dios, tienen su propia estructura; nosotros acompañamos sobre todo a la pequeña y mediana empresa», explica su presidente.
Ese acompañamiento es mucho más que representación institucional. Ante un contexto de exceso de regulación, FAE pone al día a las empresas industriales con las circulares y la normativa que deben cumplir, les presta asesoramiento jurídico y les acompaña ante las administraciones. «La pequeña y mediana empresa bastante tiene con trabajar como para estar al día de toda la carga normativa que tiene que soportar», resume. La labor es de acompañamiento informativo y también formativo.
«La mayor dificultad que nos transmiten las pymes es la continuidad de sus negocios»
Tras reunirse con todas las asociaciones desde su elección, San Millán sitúa el relevo generacional como el principal reto para los empresarios del territorio. «Muchos estamos en una edad de retirada y la continuidad por parte de las familias está complicada; los hijos tienen otras miras», advierte. Las nuevas generaciones, observa, no siempre están dispuestas al sacrificio que asumieron padres y abuelos, lo que abre un futuro «un poco peliagudo» si no se produce ese relevo.
De ahí la apuesta por reivindicar el emprendimiento como motor de la economía de Burgos. «Tenemos que cambiar el chip para que la gente vea que ser empresario es un orgullo», reclama. Frente a quienes lo perciben solo como riesgo, recuerda que el empresariado genera empleo y mueve la economía: «Gracias a los riesgos que asumimos, generamos trabajo y hacemos que la economía se mueva».
«Burgos es la sexta provincia de España con un peso industrial superior al 30% del PIB»
El dato condensa la fortaleza del modelo: una industria establecida desde hace seis décadas, con grandes empresas industriales de capital español como el Grupo Antolín o Gonvarri, y un tejido muy diversificado: automoción, agroalimentación, productos químicos, cosmética y farmacia. Esa diversificación (subraya) fue clave para reaccionar tras la pandemia y buscar nuevos nichos de mercado cuando la demanda se desplomó.
Para San Millán, parte de la competitividad industrial de Burgos pasa hoy por acelerar la transformación pendiente: «Tenemos que trabajar mucho en la digitalización, en la industria 4.0 y ponernos al día para seguir conquistando nuevos mercados». El reto es especialmente exigente para la pequeña empresa, saturada por el día a día, pero la innovación y las nuevas tecnologías se perciben como condición para mantener el liderazgo.
«Estamos en un mundo global y hay que abrirse a terceros países»
Burgos está muy bien posicionada en los mercados internacionales, con multinacionales que exportan un porcentaje muy elevado de su producción. El presidente de FAE detecta, sin embargo, que muchas pymes limitan su internacionalización a la zona euro (Francia, Alemania, Italia, Portugal) y trabaja en orientarlas hacia la exportación a terceros mercados: Estados Unidos, Latinoamérica («muy importante por la facilidad del idioma») y el Magreb, con Argelia y Marruecos a corta distancia.
En esa estrategia, la logística es una ventaja competitiva determinante. San Millán, también presidente de la Asociación para el Desarrollo Logístico de Burgos, trabaja en la apertura del Corredor Central para que las empresas ganen competitividad al abordar mercados exteriores e interiores. «Tenemos un enclave privilegiado y una conectividad muy importante con los puertos», aunque reclama culminar las infraestructuras pendientes «con muchos años de retraso» por parte del Gobierno central. A ese reto se suma el problema de la energía industrial, «un mal que tiene todo el país» y que condiciona la atracción de inversiones de empresas interesadas en ubicarse en Miranda, Aranda o las Merindades.
«Lo más difícil no es atraer talento, es retenerlo»
Con dos universidades y unos centros de formación profesional reconocidos a nivel nacional, Burgos genera talento industrial bien preparado que se adapta rápido a las exigencias de la empresa. El problema llega después: «Mucho talento se nos va fuera; me duele que todo el coste de formación se aproveche luego en otros lados». Para San Millán, retener es más difícil que atraer porque la atracción es cosa de un momento, mientras que la retención exige sostenerse en el tiempo.
La fórmula, sostiene, pasa por un entendimiento entre empresarios, trabajadores y administraciones, y por adaptarse a las exigencias de las nuevas generaciones en materia de conciliación y teletrabajo. También por dar a conocer la propia industria: «Muchas veces no hemos sabido trasladar a nuestros hijos lo que se fabrica aquí; cuando visitan las empresas se sorprenden de los procesos productivos con los que abordamos mercados internacionales». Entre las claves del territorio, destaca un activo difícil de replicar: la paz social y una buena relación entre empresa y trabajadores que ha hecho de Burgos un entorno sin apenas conflictividad laboral.
«Empresas burgalesas ganan proyectos compitiendo con multinacionales de Alemania o Estados Unidos»
San Millán reivindica la capacidad de respuesta del tejido empresarial burgalés, una constante en las entrevistas de este espacio. Lo ilustra con un ejemplo: dentro de las grandes multinacionales, los proyectos se disputan entre plantas de distintos países, y «muchos de ellos los ganan empresas burgalesas», compitiendo con rivales aparentemente más desarrollados. «Si somos capaces de llevarnos esos proyectos, será que no lo estaremos haciendo mal», reflexiona.
No oculta los riesgos. En un mundo global y competitivo, advierte de la urgencia de la digitalización y de un problema que considera poco tratado: la falta de mano de obra. «Es inconcebible que con las listas del paro no podamos cubrir puestos», lamenta, y reclama un acuerdo que facilite la incorporación laboral (también de trabajadores extranjeros que cumplan los requisitos legales) porque «sin trabajadores no hay industria».
«Burgos es el sitio ideal para invertir»
Preguntado por cómo convencería a una empresa para instalarse en la ciudad, el presidente de FAE resume el argumentario del territorio: costes competitivos todavía asequibles, vivienda más accesible que en los grandes polos, logística para poner los productos en el mundo, talento y mano de obra cualificada, dos universidades, calidad de vida y paz social. A ello suma administraciones locales y autonómicas dispuestas a acompañar y dar facilidades a quien quiere invertir en Burgos.
El momento, según San Millán, es de «pequeño crecimiento», sostenido por empresarios con proyectos de inversión sobre la mesa. Su conclusión, pronunciada con la convicción de quien representa al conjunto del empresariado, sintetiza el mensaje de toda la conversación: para hacer industria y desarrollo económico en Castilla y León, «mejores ciudades que Burgos para invertir y desarrollar un proyecto no las hay». Una declaración que, desde Burgos Corazón Industrial, invita a seguir explorando un ecosistema empresarial que, como reconoce su propio presidente, «no hemos sabido vender» pese a ser referencia en numerosos sectores.
Sigue conociendo el corazón industrial de Burgos
Esta conversación con FAE Burgos forma parte de Burgos Corazón Industrial, la serie de entrevistas con la que damos voz a quienes lideran el tejido productivo de la provincia. Si quieres seguir descubriendo por qué Burgos es un ecosistema empresarial de referencia para invertir y desarrollar industria, te invitamos a leer las anteriores entregas del mismo formato: la de Hiperbaric, líder mundial en tecnología de altas presiones; la de Benteler, liderando la industria de automoción desde Burgos; la de Antolín, proveedor de referencia de la automoción; y la de Komtes, el grupo burgalés que protege infraestructuras críticas en 90 países.
Te dejamos también aquí el enlace al vídeo de YouTube del canal de ProBurgos para que puedas ver la entrevista completa: