Raúl Melgosa, CEO y cofundador de Komtes, repasa cómo un grupo nacido en una nave de 300 m² ha llegado a facturar 70 millones de euros fabricando sistemas de protección contra incendios para aeropuertos, centros de datos y refinerías de todo el mundo.
Desde el espacio Burgos Corazón Industrial, ubicado en la primera planta del Forum Evolución Burgos, seguimos acercándonos a los CEO que mejor representan el tejido industrial de Burgos. Tras las conversaciones con Andrés Hernando (Hiperbaric), Ricardo García (Benteler) y Cristina Blanco (Antolín), el turno es para un grupo industrial con tecnología propia que protege algunas de las infraestructuras más exigentes del planeta: cuando una empresa protege infraestructuras críticas en más de 90 países, la pregunta ya no es dónde está, sino por qué está aquí.
«Somos cinco empresas que cada una se dedica a un sistema dentro de la protección contra incendios»
Komtes es un grupo industrial burgalés especializado en sistemas de protección contra incendios, formado por cinco compañías independientes, cada una centrada en una tecnología distinta. Siex fabrica sistemas de extinción por gas para proteger equipos críticos que el agua dañaría. AG Sprinkler desarrolla sprinklers y rociadores tradicionales, además de soluciones de espuma y polvo para líquidos inflamables. RG Systems fabrica sistemas de agua nebulizada de alta presión, una tecnología en la que, según Melgosa, solo cinco empresas en el mundo desarrollan este tipo de producto y que permite apagar un incendio con hasta veinte veces menos consumo de agua que un sistema tradicional. Macoin-Ribó fabrica bocas de incendio equipadas e hidrantes, y Koneba produce exutorios para control de humos. A ellas se suma Komttech, en Barcelona, dedicada a la electrónica: detectores de incendio y centrales de control. Todas son empresas manufactureras que diseñan y fabrican su propio producto.
«Empezamos en Burgos porque somos de Burgos. El tiempo nos ha dicho que no estábamos equivocados»
El origen de Komtes se remonta a hace 25 años, cuando Raúl Melgosa y su socio, Juan Emilio Andino, ambos burgaleses, arrancaron la actividad en una nave de 300 m² en Villarcayo. Desde entonces, el crecimiento del grupo se ha mantenido siempre en la provincia: hoy suman cerca de 40.000 m² construidos entre todas sus plantas, con ampliaciones en marcha de 4.000 m² en el polígono industrial de Villalonquejar y de 1.500 m² adicionales en AG Sprinkler. Aunque Komtes cuenta con filiales comerciales en México, Chile, Singapur, Turquía, China y Arabia Saudí, todo el I+D, el cerebro y la manufactura del grupo se concentran en Burgos.
«Burgos es la tercera provincia más industrializada de España. Eso nos facilita mucho las cosas»
Para Melgosa, operar en un entorno industrial potente es crucial para cualquier empresa, y Burgos ciudad industrial lo ofrece: una concentración relevante de compañías de automoción, alimentación, químicas y del metal —sector en el que Komtes está integrado, ya que el 80% de sus fabricados se rige por el convenio del metal—. Esa densidad industrial se traduce en una red de proveedores cercana y estable, a la que Melgosa prefiere llamar de socios y colaboradores: «Muchos de los proveedores llevamos trabajando desde los inicios. Hay una comunicación constante y nos ayudan mucho en nuestro I+D.»
«Nuestros sistemas son tan críticos que no admiten fallo»
Komtes protege infraestructuras de máxima exigencia: centros de procesos de datos de grandes tecnológicas, refinerías, plantas de gas y fábricas de industria química, combinando sistemas de agua nebulizada a alta presión, gas y sprinkler. Ante la pregunta de qué es más importante para el grupo, si innovar o no fallar, Melgosa no duda: «Innovar es importantísimo, pero fallar es algo que no nos podemos permitir. Son sistemas que no funcionan nunca realmente hasta que hay un fuego, pero cuando tienen que funcionar no les queda más remedio que funcionar.» Esa exigencia se traduce en ensayos de envejecimiento y de corrosión muy exhaustivos, y en una adaptación constante a normativas nacionales, europeas y americanas, estas últimas, según Melgosa, las más exigentes del sector.
«El 50% de nuestros proveedores están en Burgos. Tener al colaborador en la misma ciudad es una ventaja tremenda»
Entre los proyectos actuales del grupo destaca una nueva línea de producción de espumas sin flúor en AG Sprinkler, desarrollada para sustituir productos contaminantes utilizados en la extinción de incendios de líquidos inflamables, como el queroseno en aeropuertos o las refinerías. El proyecto combina química e ingeniería mecánica, y forma parte de una inversión de ampliación de unos 4 millones de euros, apoyada por la Junta de Castilla y León. Para Melgosa, contar con la mitad de sus proveedores en la propia ciudad agiliza la resolución de cualquier incidencia y refuerza la colaboración constante en proyectos de I+D.
«Burgos tiene mucho más potencial del que la gente cree»
Melgosa defiende que Burgos reúne acceso a técnicos cualificados, suelo industrial disponible y un entorno educativo sólido, en torno al Instituto Tecnológico y la propia Universidad de Burgos. A ello suma la cercanía con la administración local: «Que el Ayuntamiento esté con la industria es muy importante para cualquier empresa que se quiera instalar aquí.» El CEO subraya también la implicación de las instituciones autonómicas en los procesos de inversión y ampliación del grupo, y cierra con una reflexión que resume el espíritu de toda la conversación: para escalar como industria, primero hace falta un ecosistema industrial sólido en el que apoyarse.
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Esta entrevista forma parte de la serie Burgos Corazón Industrial, el espacio del Forum Evolución Burgos dedicado a explorar el presente y el futuro del tejido industrial de la ciudad a través de conversaciones con sus principales protagonistas. Puedes leer también las entrevistas anteriores con Andrés Hernando, CEO de Hiperbaric, Ricardo García, directivo de Benteler, y Cristina Blanco, CEO de Antolín.